En el colectivo, note que Marcos estaba muy interesado en mi, preguntándome muchas cosas, es de esperarse, conozco de toda una vida a su hermano, pero no a el, el recién llegaba de una fea separación de sus padres, a vivir con su hermano, un feo cambio, pero bueno para cualquiera, hasta yo lo tome.
-Mercy, tal vez suene como una viejita chismosa, pero me puedes dar una pequeña... no se...- Suspiró -Olvídalo-
Sonreí -Esta bien, te contaré de mi vida, solo para que me conozcas mas, ¿bueno?-
Su sonrisa se hizo muy grande, y me miro con ojos grandes y curiosos, sí, otra vez iba a recordar mi vida pasada, ¿qué tan malo puede ser?
***
Hace dos años yo solía ser una niña normal, mi vida estaba llena de risas y colores, amaba a mi madre, Cecilia, ella siempre estaba para mi, me aconsejaba y jugaba conmigo, mi padre siempre fue mas apegado a mi hermana mayor Jessica -tal vez por sus comportamientos parecidos- grosera, manipuladora y amargada; Sí todo lo contrario a mi.
A pesar de todo vivíamos felices, en una pequeña casa en Napanee, pero todo cambio un 2 de diciembre, cuando, por razones desconocidas, mi madre no hizo desayuno, no regó las plantas, simplemente, no se levanto de la cama, ni se despertó... Así es, el 2 de diciembre, mi madre murió.
Fue lo mas difícil para mi, mi único apoyo se había esfumado como niebla. Al cabo de dos meses, mi padre y mi hermana continuaron su vida normal, yo, a diferencia de ellos, cambié mi aspecto físico, me pinte el cabello del púrpura que llevo ahora, dejé de usar vestidos y comencé con los sweaters, la muerte de mi madre, me llevó a que mi vida cambiara completamente, quería no recordarla.. vivir una vida nueva, lejos de la gala, la etiqueta, y sobretodo las mentiras pero, como comenzaron los cambios, comenzaron los problemas, mi padre no podía aceptar que una de sus hijas fuera diferente, poco a poco, fui cansándome, de los gritos, los regaños, cada noche lloraba desconsoladamente esperando que mi madre viniera por mi, pero no. Así que, el último día de clases, escapé del instituto... y de mi hogar.
***
-Mercy, Mercy-
Desperté de un brinco -Marcos, ¿pasa algo?-
-Lamento asustarte, hay un operativo de la policía, debemos escapar o pensaran que soy un secuestrador-
Ojeé varias veces por todos los lados a ver si alguien estaba pendiente de nosotros, en lo que pude ver una salida de emergencia por la parte de atrás del colectivo
-¡Por ahí!-
Salimos corriendo, varios nos miraron curiosos, pero, en cuestión de tres pasos nos agarro un policía.
-Me temo que debo pedirles sus documentos de identidad-
Marcos saco sus documentos y los presentó ¿Y yo? No podía entregar los míos reales, o se darían cuenta que soy a la que buscan, por un momento odié ser hija de un concejal... de momento me dio por mirar el computador de la comisaria, había una antigua foto mía, de antes de que mama muriera y yo me pintara el cabello, ¡La carnada perfecta! en lo que el comisario me pidió los documentos por segunda vez, ya sabía que decir.
-¡LO SIENTO! no la consigo- mire a Marcos -De seguro la deje encima de la mesa, ¿verdad?-
Marcos solo se limito a decir si desesperadamente con su cabeza, con eso, nos dejaron ir.
No puedo esperar al siguiente capitulo. Y lo mejor de todo es que yo tengo un adelanto de que tratara. Siéntanse libres de envidiarme *w*
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