-¡Hey tu! ¿Por qué nos estás siguiendo desde el aeropuerto? ¿Por qué estas acosando a Mercy?- Dijo Santiago lo bastante fuerte para que el hombre lo escuchara
-Santiago, no creo que esto sea seguro hacerlo- le susurré pero el no quiso escucharme, solo sentí como su mano me empujó hacia atrás fuertemente
-¿No vas a responder?-
El hombre se acerco a nosotros y Santiago dio un paso adelante quedando los dos muy cerca uno del otro.
-¿No responderás?- Santiago alzo la voz. En ese momento pude ver como una de las manos de ese hombre se cerraron en un puño, abrí los ojos y grite lo mas fuerte que pude -¡Santiago ten cuida...!- Sin alcanzar a terminar de hablar el puño se estrello con la cara de Santiago, me tape la boca aterrada mientras Santiago se sobaba la cara decidido a contraatacar
Oh por Dios, ¿qué es esto? ¿Por qué estoy acá? ¿quién este hombre?
El hombre me miro como si estuviera leyendo mis pensamientos y su sonrisa se convirtió en una mueca aún mas desagradable, comenzó a acercarse directamente a mi cuando Santiago le golpeo por detrás haciéndole tropezar y que cayeran sus lentes al suelo, el hombre restregó sus ojos con las yemas de los dedos y alzo la mirada; No era una mirada normal, la iris de sus ojos era tan roja como la sangre misma y su pupila dilatada era negra, con solo un parpadeo pude ver la maldad que se albergaba dentro de ese hombre.
Mientras éste se arrodillaba a buscar sus lentes, Santiago corrió a darle un golpe que -si hubiera salido bien- lo noquearía, pero este agarro un bastón nudoso y golpeó a Santiago en la cabeza cayendo completamente inconsciente.
Vamos Mercy, Santiago está en el suelo ¡Haz algo! no te quedes ahí parada.
Mi cuerpo no respondía a acción alguna. Lo único que pude hacer fue alzar la voz a ese hombre
-¿Quién eres? ¿Qué quieres de mi?- Mi voz temblaba fuertemente
Muy tranquilamente se paro a mi lado y sin decir palabra alguna, pude sentir como me hablaba
-Ahora que no esta tu.. "Romeo" podemos hablar bien-
-Tu no eres humano, estas hablando mediante mis pensamientos-
-¡Que inteligente chica! te daría un regalo, pero tengo muy poco tiempo-
-¡Que me digas tu nombre!- A pesar de lo temblorosa que estaba, hablé de manera dominante. Podía sentir como la adrenalina corría por mi sangre.
-Soy Bruce, rey de la oscuridad. A sus servicios.-
En ese momento recordé a Anna. Me concentre en ella, tratando de expresarle que estaba en problemas. No era fácil ya que Bruce balbuceaba mucho y no me dejaba concentrar
Cabello ondulado, vestido blanco, cálida sonrisa... Vamos Anna, responde
Logré concentrarme al máximo y pude ver como una luz se acercaba a nosotros, era tan grande que tuve que cerrar mis ojos. Escuché un chasquido, un grito sobrenatural, un chillido tan fuerte que tuve que cubrirme los oídos.
Abrí los ojos en cuanto el chillido desapareció, y ahí estaba Anna tan sonriente como siempre
-Anna ¿Qué fue eso? ¿Quién es el y por qué me sigue?-
La sonrisa de Anna desvaneció un poco -Es la oscuridad, la que esclaviza cada uno de los espectros que quedan en la tierra para que asusten a otros mortales- La vista de Anna giró directamente a Santiago -Necesita cuidado- Se inclinó tiernamente y puso su cabeza en sus piernas un poco materializadas, cerró sus ojos y puso sus manos sobre su cabeza, susurró unas palabras que no logré entender y Santiago despertó.
-¡Mercy! ¿Estás bien?- Corrió a abrazarme -Dime ¿Qué paso?-
-Estoy bien Santiago, todo esta en orden- Incline mi cabeza para ver a Anna que se giraba para irse
-¡Anna! ¡Tu no te vas de aqui!
-Mercy, ¿Con quién hablas? Estamos solos-
Sonreí y señale hacia Anna -No, ahí esta Anna-
Anna abrió sus ojos muy grande, pero Santiago giro a verla y no tuvo mas remedio que materializarse delante de él.
Santiago quedo paralizado, su piel se tensionó y tuvo que correr a sentarse
-Santiago, podemos explicarlo ¿Esta bien?-
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