-¡Despierta dormilona!- Grito Santiago desde la cocina, para no hacerle esperar me puse el primer buso, pantalón y zapatos que encontré y bajé corriendo las escaleras
-Buenos días-
-Buenos días dormilona- Lo dice mientras prepara cereal con leche para los dos
Alzo las cejas -Y... ¿Los chicos?-
-¿No recuerdas?- pone los platos en la mesa y se sienta -Arthur en el trabajo y Marcos hoy empezaba la universidad-
-¡Cierto! que tonta..-
-Ahora tu estas a mi cargo- Sonríe picaramente mientras come -desayuna rápido que en unos minutos nos vamos-
-¿Para dónde?-
-Para la librería, no te puedo dejar acá sola-
-Puedo estar con Perla-
-No seas tonta, ya dije-
-Esta bien, ya bajo entonces-
Subí rápido, eché algunas cosas en mi bolso y bajé. Santiago se veía muy bien, tenia esa camisa morada que usaba el día que lo conocí, y olía muy rico aparte de que estaba bien peinado. Me quedé perdida en su mirada.
-Es lindo ¿no?-
-¿Anna? ¿Como... como llegaste aca?-
Ella miraba directamente a Santiago sonriendo -Es muy lindo, tienes los mismos gustos de tu madre-
-Y aún así eligió a papa, ¿Irónico no?-
Aparece Santiago -¿Lista?
-Ehh, si. Vamos-
-¿Estas bien?-
Miraba a todos lados buscando a Anna, no estaba bien, eso había sido raro, ¿Será que Santiago también la vio? de todas formas debía disimular
-Si, lo estoy vamos-
El camino fue largo, en moto, se sentía la brisa besar mi cara y la sonrisa de Santiago, luego fuimos un rato a pie pero el sol era muy fuerte, como estaba tan débil me deshidrate y tuvimos que sentarnos a tomar algo
-¿Estas mejor? ¿Necesitas algo mas?-
-Estoy bien, solo necesitaba descansar un poco-
-¿Segura?-
Sonreí -Segura-
Luego de un largo silencio Santiago me mira un poco triste
-¿Extrañas?-
-¿Qué?-
-Tu vida anterior-
Suspiré -De mi vida anterior solo.. solo extraño a...- Mi mente se inundó en un abismo gris lleno de voces y pensamientos que no me dejaban pensar claramente -a.... A mi madre, Cecilia- Todo quedo en silencio.
En el fondo vi a Anna sentada mirándome tristemente, sabía que ella quería llevarme a mi mama, pero, ahora no podía ir con ella, sentía miedo, mucho miedo.
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